Archivo de la categoría: 6 meses a 2 años

El ingrediente mágico

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El ingrediente mágico

Hay días que te levantas con el pié izquierdo, días que se pueden convertir en semanas en que todo se hace un poquito más cuesta arriba. El trabajo, la casa, los niños… los niños… los niños… Parece como si todo costase más, y ves que no cunde ni el tiempo ni el esfuerzo en educar. Son días en que uno se enfada con más facilidad y comprarías capsulas de paciencia si las vendieran!!!

Entonces pones la radio del coche y los niños te piden las canciones de ese payaso de tu infancia… Y el corazón se remueve por dentro… que recuerdos; vuelves a tu niñez, y a tu visión de la vida desde los ojos de un niño… y experimentas de nuevo su inocencia, su capacidad de asombrarse por todo, su espíritu explorador. Y te reconcilias con este mundo infantil. Y oyes la voz de ese ancianito, entrañable y cariñosa, con las letras llenas de respeto al mundo infantil, y ves que él, Miliki, les comprende. ¡¡¡Ahí están las capsulas de paciencia que mamá necesitaba!!! Escuchar a mi hija decirme que le hubiera gustado tanto conocerle, para darle las gracias por animarla en momentos de tristeza… no tiene precio. Y ese es el ingrediente mágico; la alegría, el sentido del humor, y aprender a reír y a tirarse por el suelo con tus hijos a hacerse cosquillas, dejando atrás si se ensucian, o si gritan por un rato.

Pues este es el homenaje que desde este sencillo blog quiero hacer a una gran persona que ha ayudado a tantos niños a sentirse mejor, y a sus padres a tratarles como se merecen. ¡Desde aquí pido una oración para Miliki! Que como dijo mi hijo de 6 años; debe estar cantándole canciones al niño Jesús y todo el cielo debe estar muy divertido estos días.

De una de tus niñas de 30…

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El chupete de mi gordi…

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El chupete de mi gordi…

¡¡¡Buenos días a todos!!!  ¡Solo queda una semana y media para empezar el colegio! Madre mía, que deprisa han pasado las vacaciones, y eso que a la mayoría de las mamis (hablo por mi) cuando llega el mes de junio nos da un pequeño ataque de pánico. Ahora con las vacaciones ya cumplidas… hay momentos que no quiero que empiecen el cole, ¡estamos genial así!, y otros momentos… que una dice aquello de… necesitan colegio, ¡no puedo más!

Sea como sea, es el momento del recuento; recuento de magníficos momentos, de esfuerzos y recompensas, de riñas y lloros, de risas y de oír frases de esas que te llenan el alma; “mamá este día ha sido el más maravilloso de todo el verano”, “me lo he pasado bomba”.

Y así, entre una cosa y otra, estos pequeños van creciendo delante de nuestros ojos… ¿no os parece que en verano dan un estirón? Y los más pequeñajos de la casa… crecen de golpe!!

Y así es como empecé a pensar en todos los objetivos que me había propuesto con ellos antes de empezar las vacaciones, y no habíamos cumplido. Y uno de esos objetivos era decir adiós al chupete de mi niño de 2 años y medio.

Nuestro peque ya solo usaba el chupete para dormir, eso ya es manía mía; en el momento que ya no se meten la mano, o el dedo, en sustitución del chupete, solo lo usan para dormir, así el momento de quitar el chupete es más fácil. Mi marido y yo habíamos estado retrasando todo el verano… ya que solo en pensar en volver a tener una noche movidita, hacía que nos tiráramos atrás.  La otra escusa que nos poníamos era su hermanito pequeño, claro; ¡al peque no le íbamos a quitar el chupete! (Solo tiene 15 meses). Y nos parecía que si veía a su hermano pequeño con chupete no iba a funcionar.

Al fin, empecé a hacer recuento de tooooodos los sistemas que me han contado y los que yo misma he usado para quitar el chupete… Cierto es que una cosa tan tonta como esa, resulta muy cómica, ya que hacemos verdaderas virguerías para convencer a estos peques de que el “pete kk”.  Hay el clásico sistema de hacer toooda una ceremonia de despedida al amigo intimo de nuestros enanos; ir a entregárselo a sus majestades de oriente el día de la cabalgata, llevárselo al puerto y tirarlo al mar para que Nemo se lo de a sus bebés, o como me pasó a mi misma ¡¡¡se lo comió el gallo!!! 

También tengo amigas con algún hijo sorprendentemente racional, que en el momento que se les ha “roto” el chupete, son ellos mismos los que dicen; ¡a la basura! Pero, esto no es lo más habitual.

Al fin llego un día que pensé; ¡venga hoy! Respiré hondo, y al meter a mi peque a dormir, le di su biberón… y le dije; – “enano” ha llegado el momento de ser mayor, como tus hermanitos mayores, ninguno lleva chupete, solo el bebé lleva chupete, y tu quieres ser mayor, ¿verdad?, mamá te ve muy mayor, y muy guapo, así que ya no vas a usar mas el chupete; adiós al chupete, ¿vale? – Lo sorprendente fue su respuesta; -Vale.

Se tumbó en su camita sin chupete, y se durmió…

¡Fue increíble! Y me dio una buena lección. Hay que tener fe en los hijos, y creer que pueden hacer las cosas.  Somos nosotros, los padres, los que muchas veces les creamos las inseguridades, e inconscientemente les transmitimos la idea de que no pueden hacer algo. Así que ya que a una semana de empezar el cole lo mejor es recordar esto; los papás somos las personas que más esperanzas vamos a tener en estas personitas, y tienen que notar, que en casa siempre se les valora, se les quiere, y se lucha por ellos.

Mientras no digamos adiós la chupete os recomiendo marcas que a mi me han encantado!!

Chupetes personalizados;  http://www.tutete.com/

Chupeteros personalizados, ideales y muy, muy dulces; http://www.monpetitnicolas.net/

Feliz semana de pre-inicio de curso a todos!!!

Amanecer a todo color

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Esta mañana me he levantado pronto para trabajar en el blog. No sé si a vosotros os pasará igual, pero a mí siempre que intento robar “tiempo libre de niños” me sucede igual; cuando ya me he duchado, desayunado, y mi cabeza ya conecta con el mundo… oigo esa suave voz de mi pequeño de 1 año… berreando. Y claro, ahora mismo estoy escribiendo con mi pequeñín abrazado a mi.

Bloques

A las 8.30 de la mañana de un martes del mes de Agosto… ya hemos estado un rato haciéndonos carantoñas y jugando a bloques… y claro me ha dado que pensar.

Primero quería transmitir a todos, papás o mamás, que se levantan prontito en sus vacaciones para estar con sus pequeñines, que disfruten de esos momentos. Que a pesar del sueño, esos ratos de paz que hay por la mañana, ese rato que, en mi caso, le puedo dedicar a mi pequeño en exclusividad, antes que los otros revoltosos de la casa se despierten, son geniales.

Yo sé que el peque lo agradece, ¡¡¡al fin mamá solo para él!!! Aunque sea un ratito, mamá se ha dedicado a poner bloques de madera uno encima de otro una vez más…

Y claro, pienso yo, con mi defecto profesional… este peqLos bloques de mi pequeueño, ¿verá que estoy combinando las piezas por gama de color? Y… por supuesto esto le irá genial para estructurar su mente y entender las leyes de la gravedad… ¿verá que mamá está construyendo una torre que no tiene nada que envidar a la torre de Collçerola? Y en eso…. Sin apreciar ninguna de las consideraciones anteriores, el pequeñín, como un niño de un año que es, de un manotazo tira toda la torre. Con una sonrisa preciosa y dulce, mira a su mamá y le da un bloque… para que su mamá desesperada, vuelva a hacer otra torre, aunque él no acabe de captar porqué mamá se concentra tanto, pero le encanta ver como ella juega con sus bloques.